lunes, 21 de marzo de 2011

No pidas a tus usuarios cosas que tú no harías.



Esta simple premisa es una de las más olvidadas tanto en empresas web, como en las que sólo se mueven por el mundo off-line.

Os contaré una historia que me ha hecho reflexionar sobre este tema.

Estábamos preparando un envío (en la jerga, quiere decir: un mail a muchas personas…jeje) a algunos miembros de nuestra comunidad de aprendizaje en Emagister

Es un concurso en el que puedes ganar un iPad 2 por responder a la siguiente pregunta con un artículo de mínimo 400 palabras (8 párrafos aprox.).

¿En qué otros campos (o empresas) trabaja, o puede trabajar, una persona de tu especialidad? 

Hasta ahí todo parece normal. Hasta que una de las personas de nuestro equipo activó las alertas en la siguiente conversación:


Chris: Me parece bien el mail, pero ...¿tenemos un ejemplo de artículo para guiar a la gente?

Erasmo: ...mmm..., pues no.

Chris: Deberíamos tenerlo. Si cuesta tanto escribir un ejemplo nosotros mismos, es mala señal.


Chris, tiene toda la razón. Si no somos capaces de hacer lo que le estamos pidiendo a nuestros usuarios, difícilmente ellos lo harán. 

Antes de pedir a las personas acciones que a veces vemos muy simples de realizar, debemos parar un momento y reflexionar. "Ponernos en a piel del usuario" y evaluar si estamos dispuestos a invertir nuetro tiempo y/o dinero en ello.

Darse de alta en un servicio; pagar por una cuenta premium; completar datos de un perfil; dar nuestro teléfono; redactar una opinión; o crear contenido, son acciones que para todos los usuarios conlleva un esfuerzo. Si no estamos dispuesto a hacerlo nosotros. Difícilmente lo harán ellos.   

Finalmente escribí el artículo de ejemplo y según las estadísticas, 98% de los click de los usuarios fueron directamente al ejemplo. Chris tenía toda la razón ;-)


...No pidas a tus usuarios, cosas que tú no harías...


Erasmo López